Este blog está dedicado a todas las personitas que tienen tanto por vivir y descubrir en el tiempo que lucen sus 20 dientes de leche.
María José Arana

viernes, 18 de octubre de 2013

Yo, mi, me, conmigo


El pequeño está inmerso en plena etapa egocéntrica,
 todo gira alrededor de él y es incapaz de considerar 
las necesidades ajenas.
 Así que no pienses que la resistencia de tu hijo 
a compartir sus juguetes es una actitud voluntaria,
 egoísta y malintencionada;
 lo único que le ocurre es que todavía
 no está mentalmente capacitado
 para esta interacción social.

Ahora esto no quita para que, con tu forma de actuar,
 vayas encaminándole hacia el siguiente paso evolutivo:
 el de darse cuenta de que los demás también existen 
y tienen necesidades. 
Hazle entender que disfrutar de sus cosas en grupo
 puede ser interesante.

Una de las maneras más eficaces de estimular en él la generosidad
 y el gusto por compartir
 es que le demos ejemplo los padres
 y familiares más cercanos.

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